Dentro de las principales problemáticas que limitan o afectan el desarrollo de San Fernando y el bienestar de sus familias, se encuentran la falta de un hospital general funcional, “los apagones” de electricidad, la falta de empleos y también la insuficiencia o carencia de agua potable, renglones donde las soluciones se miran fáciles pero que en la práctica se han vuelto muy difíciles de lograr.
En el tema del hospital general de San Fernando, todo indica que es cuestión de tiempo para que den inicio los trabajos de construcción de un nuevo nosocomio local, que de acuerdo a lo que se dijo hace algún tiempo, estará más equipado y con nuevas áreas de atención al público que el que actualmente funciona y qué hace más de 10 años excedió su tiempo de vida útil.
Los “apagones” de electricidad ya tienen cuando menos dos semanas que no se han presentado y que el servicio se ha mantenido estable, pese a que se está alimentando con una subestación móvil debido al desperfecto que sufrió uno de los transformadores principales de la subestación que se localiza en el ejido La Joya.
En cuanto al empleo, no se aprecia fácil que vengan a corto plazo industrias maquiladoras a establecerse en San Fernando, por diversas situaciones que van desde la mala calidad de los servicios hasta el tema de la seguridad, que inhibe a inversionistas de este tipo a depositar una parte de sus capitales en la ciudad, pese a que existe una excelente mano de obra probada y comprobada, que ha dejado constancia en distintas maquiladoras de la zona fronteriza de Tamaulipas.
En cuanto al tema del agua potable, que ya no es ninguna novedad que falte por horas, días o semanas enteras en distintos sectores de la ciudad, no se mira una solución a corto plazo porque se requiere de un nuevo sistema para descartar el actual, que tiene más de 50 años funcionando y que presenta distintos tipos de averías en sus instalaciones y componentes.
Es tiempo de pensar en una planta potabilizadora, pero habría que echar números porque sin duda que sería una inversión cuantiosa pero necesaria para lograr una producción suficiente y una calidad del agua que coincidan con las necesidades de la población, luego que desde hace muchos años el líquido que se consume en los hogares en el uso doméstico, es solamente un elemento que recibe cierta dosis de cloración pero sin las especificaciones de una agua que pueda ser confiable para otros efectos en la vida de las personas.
Sin duda que como en cualquier otra parte del país y del mundo San Fernando tiene muchas otras necesidades relacionadas con los servicios públicos, pero elementalmente el tema del agua refiere a un asunto de supervivencia y de salud que son básicos para una vida digna de las personas y para asegurar que las nuevas y futuras generaciones puedan tener acceso a condiciones más decorosas, que permitan un mejor desarrollo de sus potencialidades.
Todo esto llevará tiempo porque Roma no se hizo en un día, de acuerdo al dicho muy conocido.
Pero se requiere cuando menos avanzar con los estudios que son el antepaso de cualquier proyecto de infraestructura urbana y bienestar social, es tiempo de pensar en grande para lograr algo que realmente se acomode a las necesidades de la población local y que siente verdaderamente las bases de un desarrollo que pueda ser motivo de atracción para empresarios, que siempre están a la búsqueda de tierras de oportunidades para invertir en industrias.
Por lo pronto de momento hay cientos de familias en San Fernando que no tienen agua en sus hogares y esto salta a la vista con los comentarios que surgen en las redes sociales, de una población que se resiste a pagar recibos de consumos que aseguran no hicieron porque no tienen el servicio en sus hogares o porque le llega de una manera muy limitada, que no corresponden con las características de un contrato que suscribieron por un suministro eficiente y de calidad.
Pero la ventaja de momento, es que San Fernando tiene un nuevo gobierno municipal que porta los mismos colores de la administración estatal y de la federal, lo que significa que hay una alineación de criterios e intereses sociales que podrían redundar en amplios beneficios para este municipio.
Todo es cuestión de una buena gestoría, porque administrar el dinero que llega no representa en ningún problema, pero conseguir beneficios adicionales a lo que contemplan el ingreso de un año, eso sí que es un verdadero mérito porque comprobado está que la gestoría no es cualquier cosa y tan es así, que en varias administraciones pasadas no se ha hecho nada fuera de lo normal simplemente porque los titulares de la presidencia municipal no tuvieron vocación por los trámites y no se atrevieron a tocar puertas para solicitar lo que fn justicia le corresponde al pueblo de San Fernando.
Cierto es que este municipio tiene muchas y muy variadas problemáticas, pero también al mismo tiempo, son oportunidades para lucir las aptitudes y demostrar que el poder abre muchas puertas y permite lograr propósitos de profundo impacto en la encomienda del bienestar común.






