Ante el inicio de una nueva administración municipal se abre un capítulo más en la relación con la empresa Iberoamericana de Hidrocarburos S.A. de C.V. popularmente conocida como IHSA –por sus siglas- que amerita de una verdadera estrategia para negociar con personajes expertos en el engaño y la evasión de sus compromisos.
Le comento esto porque los tratos con IHSA siempre han sido de resultados y beneficios muy parciales para el desarrollo de San Fernando, en proporción con la extracción de la riqueza que realiza del subsuelo, dejando a su paso contaminación, compromisos sin cumplir con las comunidades del campo y perjuicios, que se verán a corto plazo, por la profanación que realiza en las entrañas de la tierra, para la extracción de gas.
La empresa española cuyo contrato está agonizando, es muy astuta para “barrarse” los compromisos que consigue minimizar al extremo, mientras que el cumplimiento siempre se da en fechas muy posteriores a las que suelen acordarse.
De tal modo que lo que acuerdan cumplir en el mismo año, se lleva otro más… y hasta un tercero.
Así ha funcionado IHSA en San Fernando, el municipio más importante de la Cuenca de Burgos en la extracción de gas, petróleo, aceites y otras sustancias que se localizan a distancias muy profundas de la superficie de la tierra.
Maestros en el arte de prometer, los emisarios de la empresa sacan espejitos y cuentas de collares, en una moderna representación de su llegada al territorio mexicano en 1519, ofreciendo supuestos beneficios que no corresponden a lo que San Fernando merece como fuente de una riqueza natural, cuyas ganancias se van a los bolsillos de los extranjeros.
IHSA le debe mucho a San Fernando y por lo que se mira no tiene ningún interés en darle algo que compense el daño ecológico que ha cometido al horadar en sus profundidades para extraer sus contenidos energéticos.
Dirán que si le ha dado a San Fernando y en efecto, ha concedido algunos beneficios, con donativos que ellos mismos valorizan en tres veces su valor normal, o con servicios que cuestan millonadas y que dejan beneficios muy relativos en la población, donde obviamente entre sus ejecutivos, se embolsan una buena parte de lo que “generosamente” le conceden a la sociedad local.
Por eso, antes de que se vayan, hay que exigirles algo de lo mucho que le deben a San Fernando.





