Las esperanzas de ciertos personajes que participaron en la campaña municipal anterior en apoyo a la coalición encabezada por MORENA, por encontrar acomodo en el próximo Ayuntamiento, podrían encontrar una muralla difícil de salvar, en sus aspiraciones de ser beneficiarios de la nómina.
La traba que tendrían que saltar, serían los resultados obtenidos en las tareas de promoción o en las micro regiones que les fueron encomendadas y donde varios… salieron reprobados.
Lógicamente que las condiciones de la contienda municipal no fueron por completo tersas, que la competencia fue real y que hubo que echar toda la carne al asador, para realizar un papel decoroso, como se demostró por lo cerrado de la votación en el conteo de los números finales.
A estas alturas hay angustia entre algunos de los integrantes de la estructura de campaña, porque no han recibido ningún tipo de llamada que les haga sentir la seguridad de estar considerados para ser parte del próximo organigrama municipal y justificadamente, andan muy inquietos.
Aparte, se escuchan comentarios aludiendo a presuntas anomalías cometidas en campaña; desde los que se dejaron caer en la hamaca y olvidaron las encomiendas, como los que transmitían información de la agenda a la competencia, que cierto o falso, forman parte de los comentarios que surcan el apasionante mundo de la política local.
Como reina un silencio sepulcral, predominan las especulaciones, entre ellas que quienes no dieron “el kilo” en territorio, no serán parte de la estructura jerárquica.
Por cierto y como parte de la rumorología natural, tan socorrida en épocas de incertidumbre, se maneja en los círculos políticos que al menos dos ex alcaldes ya se preparan para acomodar a sus representantes en la próxima administración municipal de corte morenista; uno de ellos el ex alcalde que hizo del “sombrerito” su emblema de gobierno y otro que anda por ahí presumiendo de las aportaciones que supuestamente –según el- hizo en campaña y que pretende meter las manos en el renglón de las obras públicas.
Por cierto que ninguno de esos ex alcaldes es de MORENA; uno es panista por conveniencia y el otro, priísta de corazón.
Veremos y estaremos comentando.






