En el mes de agosto iniciará en la región la temporada de caza de la paloma “Ala Blanca” para concluir en noviembre, esperándose una regular afluencia de turísticas cinegéticos y por consiguiente derrama económica, derrama económica para fortalecer la economía de personas que se mantienen sin un trabajo de planta.
Prestadores de servicios locales dijeron que esperan la presencia de visitantes de estados vecinos s, que conocen el potencial de San Fernando en materia de producción de estas aves que pueden ser cazadas cubriendo las normas implementadas por los organismos de vida silvestre que rigen la actividad cinegética.
La caza en Tamaulipas ha logrado recuperarse después de algunos años de baja participación, por lo que esperan que este año aumente el número de aficionados a la cacería de aves que se reproducen en esta región de Tamaulipas de manera muy generosa y que se comienza a ejercer después de las ultimas trillas de sorgo.
La norma oficial consigna que los cazadores pueden tener un límite de posesión de hasta 95 piezas de paloma “Alas Bancas”, igual cifra de huilotas y hasta 30 piezas de la denominada “paloma de collar”.
Cruillas, Burgos, Méndez y San Fernando, junto con Jiménez, Abasolo y Soto la Marina se encuentran entre los principales municipios del estado, donde estas aves han llegado a establecer santuarios de anidación, debido a un excelente manejo, mediante la vigilancia de las autoridades federales y una cultura de preservación de los propios cazadores y prestadores de servicios.






