Ante problemas en la comercialización que afectan a los productores de sorgo y la presencia de plagas cada vez más difíciles de controlar, entre los agricultores de San Fernando existe interés por la siembra de otras variedades agrícolas más fáciles de vender, a mejor precio y que permitan darle rotación a las tierras.
Entre los cultivos que se encuentran considerados para comenzar con una variación que favorezca también la recuperación de las tierras, se encuentran el trigo, la soya, girasol y la canola, cuyas aplicaciones comestibles las convierten en productos vegetales de alta demanda, cuyos precios superan en el mercado internacional, al del grano rojo.
También ante los problemas que se están presentando para la venta del sorgo, que al estar sujeto a las condiciones de mercados internacionales, impiden que se puedan liquidar a precios que convengan a los productores de la región, que enfrentan una competencia desleal y ruinosa frente a los agricultores de Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, que comparten con México un tratado de libre comercio desde hace más de 20 años.
A causa de estas problemáticas que amenazan con agudizarse al paso del tiempo, sembradores de sorgo comienzan a pensar en el establecimiento de predios experimentales, donde puedan sembrar y dar seguimiento a nuevos cultivos que se puedan convertir en alternativas viables en corto plazo, para asegurar la rentabilidad de la actividad agrícola en esta región del norte del país, que en los últimos tiempos se ha enfrentado a situaciones ruinosas que mantienen a buen porcentaje de productores en la ruina económica.






