Escurrimientos del estado de Nuevo León y partes altas de Tamaulipas aumentaron de manera considerable el caudal del rio Conchos, que ya se encontraba cortado en algunos tramos debido a la prolongada sequía y gracias a la tormenta tropical “Alberto”, volvió a tomar vida, dejando de momento dos comunidades rurales del municipio de San Fernando incomunicadas.
Se trata de los ejidos “Paso Hondo” y “Las Escobas”, situados en el sector poniente del municipio, en las colindancias con la Villa de Méndez, donde radican en cada comunidad un aproximado de 40 a 50 familias y que hasta este lunes, pese a la incomunicación con la cabecera municipal, se reportaban en buenas condiciones.
Para llegar al ejido Paso Hondo, hay que travesar por un vado, que desde la tarde- noche del sábado anterior ya había sido rebasado por las aguas del “Conchos”, haciendo imposible el trayecto para llegar o salir de la comunidad, por este tramo.
Mientras que a “Las Escobas” se arriba a través de un puente que intercomunica con el ejido San Francisco, mismo que este día amaneció cubierto por el caudal del rio Conchos y sus habitantes ya no pueden usar ese cruce.
En temporadas lluviosas como esta, los vecinos de esas comunidades cuentan con el recurso de salir por el ejido San Rafael a la cabecera municipal de San Fernando, pero los moradores refieren que el camino se encuentra en muy mal estado y el riesgo de quedar atascados entre el lodo, se encuentra latente.
En Paso Hondo hay una pequeña tienda Conasupo que se encuentra con bajo nivel de existencias de víveres, por lo que pronto comenzará a faltar comida en esa comunidad al igual que en Las Escobas que solo cuenta con algunos tendajos cuyas reservas son mínimas, señalaron.
De continuar la creciente, las familias que habitan en esos dos ejidos comenzarán a resentir la falta de alimentos y agua purificada, que en fenómenos naturales pasados, se les han suministrado por medio de lanchas con motor fuera de borda e inclusive en helicópteros.






