Este día entró en vigor la veda de camarón en aguas de la laguna madre, lo que representa un duro golpe para la economía de los pescadores que obtienen la mayor parte de sus ingresos de la captura y procesamiento de este producto pesquero.
Con la prohibición de captura que habrá de concluir el 12 de julio próximo, resultan afectados socios de 20 cooperativas pesqueras desde Matamoros hasta Soto la Marina, asi como miles de mujeres que se dedican al procesamiento o despique de los crustáceos.
Pescadores ribereños señalaron que es una arbitrariedad esta medida tomada por la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura –CONAPESCA- porque en los meses de julio y agosto los camarones se vedan solos durante todo el periodo conocido como “canícula” cuando las temperaturas son mayores que el resto del año y las aguas del vaso lacustre se calientan más.
Para evitar morir por las altas temperaturas de las aguas, los camarones se entierran entre el fango y vuelven a salir a realizar sus recorridos habituales en los primeros días del mes de ese septiembre y durante todo ese lapso, los pescadores no tienen acceso a su captura.
Ante la prohibición emitida por la CONAPESCA desde ayer los pescadores cooperativistas comenzaron a retirar las llamadas “charangas” de las aguas para evitar ser víctimas de las fuertes multas que están anunciadas para quienes sean sorprendidos violando la veda por 45 días, que inició este martes 28 de mayo y habrá de terminar el próximo 12 de julio.






