La inconformidad social que ha provocado la noticia anticipada de jun precio muy bajo de la tonelada de sorgo para la próxima cosecha de este grano, que se encuentra muy cerca de iniciar, se ha elevado a niveles alarmantes de inconformidad que nuevamente serian motivo de manifestaciones, cierres de carreteras y ásperas expresiones por parte de los productores.
Y nuevamente San Fernando será epicentro de la furia de los productores sociales y probados, que saldrán a manifestarse más para desahogar su rabia e importancia, que con la esperanza de ser favorecidos con una respuesta oficial que resuelva sus demandas, porque a lo largo de los últimos cinco años, todo lo que han intentado al respecto, se ha topado con pared.
Así que no sería motivo de extrañeza que este día, en que han sido convocados productores a una reunión pacífica y de información, los propios productores sociales y privados decidan, una vez más, realizar el bloqueo de la carretera federal Victoria- Matamoros, unos kilómetros al norte de la cabecera municipal de San Fernando.
Los ejidatarios y productores privados se manifiestan totalmente en contra de aceptar el irrisorio precio de 2 mil 800 pesos por tonelada del grano rojo, cantidad que ni siquiera les alcanzaría para recuperar la inversión, por lo que tratarán de lograr que les apliquen una cantidad complementaria que nivele sus ingresos.
Desde que desaparecieron los apoyos oficiales al campo, los productores han venido sufriendo merma en su calidad de vida, porque además las sequias recurrentes han sido motivo de bajas en la producción y esta vez, en que se miran perspectivas de una buena cosecha que sirva para mitigar perdidas de años anteriores, el precio que se anticipa, no corresponde a las necesidades de los hombres y mujeres del campo.
Mientras que derivado de tratados internacionales, siguen entrando a México miles de toneladas de sorgo procedentes de países de América del Norte, con quienes hay que enfrentar un convenio desventajoso y ruinoso, por los subsidios que reciben de sus gobiernos en diversos aspectos de la actividad que realizan, mientras que aquí, se encuentran a su suerte.
Sinaloa, Sonora y Jalisco ya reventaron en rotundas manifestaciones de protesta por situaciones similares, siguen Tamaulipas y otros estados que ya no soportan la desigualdad y la miseria en que van cayendo, como un tobogán que los proyecta cada vez a peores condiciones, después de épocas esplendidas en que hacían exactamente el mismo trabajo, pero el trato que recibían era completamente distinto.






