Pescadores de la laguna madre que se encuentran afectados por las veda de tiburón y camarón vigentes, impidiendo que puedan capturar estas especies de donde obtienen la mayor parte de sus ingresos, están padeciendo por estas restricciones.
La veda del tiburón en el Golfo de México se encuentra en marcha desde el 1 de Mayo y habrá de concluir, el próximo 30 de Junio, empatándose con la prohibición para capturar crustáceos en la laguna madre, misma que inició el 28 de Mayo y terminará el 12 de Julio.
Debido a estas medidas determinadas por la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura –CONAPESCA- los pescadores se encuentran dedicados a la captura de otras especies para obtener ingresos que les permitan el sostenimiento de sus hogares.
Dentro de los productos pesqueros que vienen capturando se encuentran jaibas, almejas, ostiones, peces como trucha, sargo, lisa y otros que tienen su hábitat en el cuerpo de agua hipersalino más grande de América Latina.
La veda de tiburón afecta de manera drástica los ingresos de los pescadores, por ser esta una especie cuya aleta presenta un alto valor comercial, mientras que la veda de camarón afecta a más de 10 mil pescadores y obreros dedicados al procesamiento de este recurso pesquero, en los municipios de Matamoros, San Fernando y Soto la Marina.
La laguna es un rico bastión de la economía regional por su capacidad de producción pesquera, siendo el camarón, la Lisa y la jaiba, las especies que se capturan en mayor abundancia, dejando una fuerte derrama económica entre los pescadores que actualmente se encuentran padeciendo por el recorte de sus actividades, mientras que “la canícula”, que habrá de comenzar el 12 de julio siguiente, representa otro motivo de preocupación, ya que por la temperatura que alcanzan las aguas en esa época, los pescados y mariscos huyen a las profundidades, con lo que evitan caer en las artes de pesca.






