Desde el inicio de su gestión, MARINA RAMÍREZ ANDRADE diputada local por el distrito XIII con cabecera en San Fernando se ha venido pronunciando porque otorguen a los productores del campo los apoyos que merecen y necesitan, para hacer producir las tierras en aras de la soberanía alimentaria del país.
Si la memoria no me falla, fue en los últimos días de enero del año en curso, cuando la diputada local de extracción panista, presentó un exhorto ante el Congreso de Tamaulipas y ante el delegado de la dirección general de Seguridad alimentaria Mexicana –SEGALMEX- proponiendo que el sorgo fuera considerado por el gobierno nacional, como un grano básico.
La importancia del sorgo en la alimentación del pueblo mexicano surge de su uso para la elaboración de alimentos balanceados para consumo de aves y cuadrúpedos, que terminan transformados en las mesas de los hogares, en leche, huevos, carne, pollo y otros derivados.
De haberse tomado en cuenta y prosperado esta iniciativa, otro gallo les estaría cantando a los productores de sorgo de San Fernando y del resto de Tamaulipas, porque como grano básico, igual que el maíz, frijol, trigo entre otros, este cereal gozaría de mejores condiciones en el mercado.
Pero pudieron más los intereses políticos, las siglas de los partidos, para dejar en el vacío una propuesta que de haber sido apoyada, habría evitado la situación que se estuvo viviendo en las últimas horas, con crispantes episodios en las carreteras del norte de Tamaulipas, donde miles de personas en tránsito se vieron afectadas, mientras que el transporte de carga ha resentido elevadas pérdidas.
Es tiempo que los representantes populares se pongan la camisa y en los zapatos del pueblo, porque se supone que sin importar colores o ideologías partidistas lo más importante para todos, es el bienestar de sus representados, en vez de dar “contra” porque la propuesta surge de la competencia.
Por lo pronto, queda claro que la diputada MARINA RAMÍREZ ha realizado su trabajo con seriedad y dedicación, que ha sido visionaria, al anticiparse a problemas de alto impacto, como el que está ocurriendo con los productores de sorgo, mismos que pudieron atajarse, si el resto de la legislatura tamaulipeca hubiera apoyado una moción, que era sensata, congruente y de amplio beneficio para los agricultores de San Fernando y el resto de la entidad.






