El rumor ha surgido de las mismas compras de sorgo en San Fernando; para la próxima cosecha de sorgo, la tonelada del grano rojo podría desplomarse por debajo de los tres mil pesos, una cantidad que sería el tiro de gracia para miles de productores, que a duras penas sobreviven de la actividad que han ejercido durante décadas.
El año pasado, el precio de la tonelada del grano rojo descendió a 4 mil 200 pesos, lo que fue considerado como un precio demasiado injusto por los productores, considerando que los precios de los insumos se encuentran constantemente a la alza, mientras que el producto de su trabajo, cada día vale menos.
También, que los productos que se obtienen del consumo del sorgo se encuentran en constante inflación en el mercado, como es el caso del huevo, la leche, la carne y otros productos de consumo en los hogares donde el alimento elaborado a base de sorgo a los animales, es la base de la producción.
Específicamente se habla de 2 mil 800 pesos por tonelada de sorgo en la siguiente cosecha, cuyas trillas darán inicio en menos de un mes en la región de San Fernando, donde debido a las generosas lluvias que se han presentado de manera oportuna favoreciendo a buen porcentaje de la superficie sembrada con este grano, se esperan rendimientos de entre 2 y cinco toneladas por hectárea.
En la zona de San Fernando –que comprende los municipios de Burgos, Cruillas y Méndez- fueron sembradas durante el presente ciclo temprano, poco más de 270 mil hectáreas, que en promedio podrían arrojar más de 700 mil toneladas, convirtiendo este, en uno de los mejores años de los últimos tiempos.
Pero el problema está en el precio que tendrá la tonelada, con oscuros vaticinios para un sector privado y social que pese a los tiempos que han vivido y que han provocado la quiebra de un buen número de productores, algunos de los cuales han perdido hasta parte de sus patrimonios, no se han rendido ante las adversidades, que parecen no tener fin.
Mientras que por otra parte, la importación de granos de América del Norte se encuentra sin control que garantice primero el acomodo a buen precio de la producción nacional, con las fronteras abiertas a la entrada de un grano más barato, que termina por complicar aún más la difícil situación de los agricultores tamaulipecos.






