En los últimos meses han generado buenos ingresos para los productores de ganado menor, al recuperarse los hatos caprinos y ovinos en la región, marcando una expectativa de crecimiento para un sector de las actividades productivas del medio rural.
En El Valle de San Fernando, se estima una existencia de más de 15 mil vientres caprinos y ovinos y hasta el momento el 90 por ciento ya tuvo crías, repoblándose los hatos, situación que representa un alivio importante para los ingresos de los productores del campo.
Se calcula que más de un 70 por ciento mejoró la producción de cabritos, gracias a condiciones climáticas adecuadas para garantizar el alimento natural, dando paso a un crecimiento exponencial de estos mamíferos.
Durante los últimos meses, se ha contabilizado una producción numerosa de cabritos, los cuales se vienen comercializando en las ciudades fronterizas de Reynosa, Matamoros, Monterrey, Nuevo León y hasta en el Valle de Texas, principalmente donde su carne es muy apreciada por los consumidores.
La venta de caprinos se está ofertando por cada animal entre mil y mil 300 pesos, sin que hasta el momento se esté registrando algún problema para acomodar la producción que de este ganado, cuya demanda se mantiene durante todo el año.






