El hato ganadero en el estado ha disminuido debido principalmente a la sequía que se ha dejado sentir en los últimos meses de este año y que ha provocado considerable pérdida de peso, abaratando el precio de las reses.
Aunque ya con menos problemas de inseguridad en zonas del campo, ahora es la falta de lluvias que está afectando de manera considerable a los productores pecuarios de la región de “El Valle de San Fernando”.
Derivado de la carencia de lluvias suficientes que favorezcan la recuperación de pastizales y vegetación silvestre el ganado ha perdido una cantidad suficiente de peso, provocando en algunos casos la muerte de semovientes, por lo que para no perder todo se han vendido registrando ventas por debajo de su precio normal.
De acuerdo a tabla de valores de ganado publicada el 10 de abril anterior, el kilo de vaca gorda se estima en un promedio de 40 pesos con 22 centavos, mientras que de vaca delgada , en 35. 33 pesos el kilogramo.
Una vez que pase la temporada de mayor calor, el hato ganadero en la región tendrá que repoblarse para recuperar las 900 mil cabezas de ganado que tradicionalmente se caracterizan en Tamaulipas, un estado con una enorme vocación pecuaria, que se ha confirmado con el paso del tiempo y que de momento atraviesa severa crisis por falta de agua, situación que podría empeorar en las próximas semanas, con el transcurso del periodo primavera- verano.






