Aun con las experiencias que les ha dejado en la última década la plaga del “pulgón amarillo” que ha siniestrado extensas superficies sembradas de sorgo, los productores todavía no dominan la información adecuada sobre este tema, lo que aumenta su indefensión ante esta problemática.
Recomendaciones al respecto indican que los productores deben de aprender a identificar la cada uno de los 4 tipos de bichos de esta plaga, para poder tomar una decisión acertada en las actividades de prevención y combate necesarias, para evitar que causen más daño en las parcelas.
Los tipos de pulgones amarillos identificados en los sembradíos de sorgo del Valle de San Fernando, 3 de ellos científicamente conocidos como (Metopolophium, Siphaflava y Rhopalosiphum-maldis), se pueden controlar realizando la liberación de insectos benéficos –Crisopas-, así como aplicando los insecticidas autorizados para combatir la infestación.
En tanto que el insecto más agresivo de esta plaga está identificado como como Saccharí, ya que este tipo de pulgón amarillo puede reproducir hasta 14 mil crías dentro de su ciclo de vida.
Mencionan que en una sola planta de sorgo se pueden encontrar miles de pulgones amarillos, cantidad suficiente para secar el follaje y todos los nutrientes del grano rojo a una velocidad acelerada.
Además se ha difundido que este tipo de plaga se expande rápidamente en los sembradíos de sorgo y de no tomarse las acciones preventivas, en pocos días esta calamidad puede siniestrar a miles de hectáreas sembradas con la gramínea.






