POR Jose Inés Figueroa Vitela
Ahora nos sorprendemos y hacemos fiesta, porque la máxima autoridad
jurisdiccional en materia electoral abrió la puerta de la justicia y
con ella, la seguridad de que el exgobernador de triste memoria y
todos los miembros de su banda paguen por las afrentas a los
tamaulipecos.
Lo cierto es que ya desde antes, las instancias locales habían
empezado a actuar en el imperio de la ley, pero no había resultado tan
relevante a los ojos de la opinión pública por la facilidad con la que
en tiempo pasado, recurrentemente torcieron los procesos.
La de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación es la última instancia, cuyos fallos resultan definitivos,
inatacables y por eso la seguridad de que ya no habrá cochupo, amenaza
o agresión por la que FRANCISCO JAVIER “N” y sus esbirros puedan
revertirla.
Antes, decía, ya los panistas de la Comisión Política Permanente,
habían impugnado la imposición de ISMAEL GARCÍA CABEZA DE VACA, CESAR
“El Trucos” VERÁSTEGUI y GERARDO “Siempre Pluris” PEÑA y el Tribunal
Local Electoral ordenado reponer el proceso.
También el Consejo Local Electoral había sancionado el incumplimiento
de las acciones afirmativas en las postulaciones, ordenando modificar
la lista para la próxima legislatura.
Descansando en el cinismo e impunidad, de las que hicieron gala por
siempre los cabecillas de ese grupo delincuencial, todavía se simuló
la corrección en el procedimiento para ubicar a los prospectos en la
lista plurinominal y en la inclusión de representantes de los grupos
vulnerables.
Las listas se dejaron exactamente igual, a modo de los intereses de
FRANCISCO JAVIER “N” y su gavilla, inventando recovecos, lugares y
expresiones como justificantes, para seguir bordando en la ilegalidad.
Tal vez eso haya cambiado, ahora que ya se borró el manto de impunidad
que pretendía prolongar su jefe, con el fuero en el Congreso que le
fue negado, al certificar la sala superior del TRIFE que en efecto, es
extranjero, no tiene residencia y cuenta con dos órdenes de
aprehensión pendientes de ejecutar que lo convierten en un prófugo de
la justicia.
Tal vez sí o tal vez no, y en esta última condición, contra el
supuesto de que como quiera, piensen que la impunidad sigue siendo su
aliada, como para arrebatar los otros espacios desde la ilegalidad
trazados, existen las instancias jurisdiccionales todas.
El TRIFE ya dejó constancia de haberse sacudido la torba influencia de
su expresidente y personero de CALDERON y los calderonistas, REYES
RODRÍGUEZ MONDRAGÓN, para remitir sus fallos estrictamente a la
legalidad, el derecho, la justicia, que no siempre son lo mismo.
El turno es de JUAN JOSÉ GUADALUPE RAMOS CHARRE y EDGAR DANÉS ROJAS,
con sus Consejeros y Magistrados que conforman los respectivos plenos
del Instituto y el Tribunal Electoral de Tamaulipas, IETAM y TRIELTAN,
por sus siglas.
Ya lo hicieron bien en primera instancia y lo que sigue, es que tomen
nota del incumplimiento de sus mandatos, para que ahora sancionen esos
alardes de impunidad, de que pretenden seguir haciendo alarde
aquellos, desoyendo sus mandatos.
Los ciudadanos van a votar el próximo dos de junio en contra de esa
política ficción, perversa y violenta, construida para el
enriquecimiento de una casta de abusadores, quienes convirtieron el
oficio público. en una máquina de hacer billetes para llenarse los
bolsillos ensangrentados.
Mientras la soberanía del pueblo vuelve a imponerse, los funcionarios
electorales no pueden quedarse como espectadores pasivos, sentados a
ver pasar el tiempo.
Insisto, ya dieron los primeros visos de estar de regreso del lado de
la legalidad y la decencia; es momento de ratificarlo.
Sobre los rieles de la legalidad, en materia electoral, deberán
correr, además, los asuntos judiciales, civiles y penales, que atañen
justamente al exgobernador de triste memoria, a los integrantes de su
familia que él mismo implicó desde el origen de sus delitos asociados
a la política y el servicio público y, por supuesto, de quienes siguen
operando su mandatos, invariablemente salpicados de ilegalidad.
La red de complicidades se antoja interminable.
El resultado de la encuesta nacional de seguridad pública en zonas
urbanas, levantada por el INEGI, confirmó a la zona conurbada del sur
como la quinta ciudad con mayor percepción de seguridad, entre sus
ciudadanos.
Nuevo Laredo y Matamoros también mejoraron en ese aspecto y de las
grandes concentraciones urbanas del Estado, metidas en estas
mediciones, solo Victoria y Reynosa no crecieron, reveló ayer el
Vocero Estatal de Seguridad.
Por sobre las campañas de desinformación animadas desde la oposición,
no registradas por las mediciones aquellas, en general la situación
está mejor que en el sexenio pasado, en percepción e incidencia
delictiva y mucho mejor que otros estados donde ahora se viven
problemas.
Esto de la seguridad en franca mejoría, lo asoció el vocero, a la
confianza que expresan los ciudadanos en el gobernador AMÉRICO
VILLARREAL ANAYA, hasta ponerlo en el liderazgo nacional, también de
cara a encuestas recientes del INEGI.
No hace falta ni decirlo: las diferencias son abismales de un sexenio a otro.






