Productores de sorgo cuestionan la eficacia de la PROFECO -Procuraduría Federal del Consumidor- en la calibración de básculas de largo alcance en bodegas de sorgo, cuya verificación es una farsa y al menos en San Fernando este procedimiento lo hace una empresa privada, sin la presencia de los agricultores.
Ejidatarios de “Miguel Hidalgo 1”, señalaron que ninguna báscula en las recibas de granos es confiable, y todas las bodegas de sorgo se encuentran bajo sospecha de cometer atracos con los productores desde hace muchos años.
Con fundamento en sus propias experiencias consideran que ninguna báscula está operando correctamente, y que en San Fernando la única ley que se aplica es la de PROFECO, dependencia que se maneja en términos de muy dudosa credibilidad.
Para los campesinos de la región, la calibración de básculas en la región de San Fernando es una farsa, porque es una empresa desconocida contratada en Monterrey N.L., la que realiza este procedimiento, sin nadie que la supervise o acompañe para confirmar la honestidad de sus dictámenes.
Por otra parte, aparte de que las básculas en las bodegas no operan correctamente, los acopiadores les aplican muchos descuentos, utilizando una serie de pretextos, que rayan en abusos arteros.
“Cada año nos roban, ya sea por impurezas, por humedad y por cuotas para los módulos y para sanidad vegetal, lo cierto es que cada productor en San Fernando, es despojado de su esfuerzo, sin que ninguna autoridad intervenga, y de eso ya estamos hartos”, señalaron.
En San Frenando funcionan más 40 bodegas de sorgo, la mayoría, se encuentran bajo sospecha de esquilmar a los campesinos y una de las primeras razones es la dudosa calibración de las basculas, procedimiento que se realiza fuera de la visita de los productores, lo que da pie para toda clase de arreglos “en lo oscurito” entre acopiadores y operarios de la empresa contratada para este fin.






