La política no es una ciencia exacta y en cambio parece estar muy lejos de parecerlo.
Los tiempos actuales son discordantes y de estridencias, lo que nos da la idea de estar viviendo una transformación que se puede sentir en la mayor parte de la vida nacional y que en política, no es la excepción.
En los partidos políticos, nunca como hoy fue tan difícil ponerse de acuerdo.
El término “disciplina” que con tanto orgullo acuñó el PRI en sus mejores tiempos para sofocar los brotes de rebeldía se ha ido al sótano de la jerga política; ahora es al revés, al que no grita, nadie lo escucha.
En Tamaulipas al paso que se van desgranando las candidaturas a los distintos cargos de elección popular –sobre todo los locales- se han encendido fogatas que amenazan con llegar a convertirse en incendios.
Al respecto llama la atención que el recalcitrante panista victorense ARTURO SOTO ALEMÁN, hasta hace poco ferviente adorador del ex Gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA se esté rebelando contra la lista de candidatos a diputados locales plurinominales, arguyendo que su ex jefe está manejando al PAN en Tamaulipas como un negocio propio, al favorecer con las principales posiciones a familiares y amigos, bajo amenaza de impugnar el proceso y tumbar las postulaciones que ya están decididas.
ARTURO SOTO, es un panista protagónico y grotesco que en sus tiempos como figura política en el estado se vio envuelto en asuntos bochornosos y siempre dejaron mucho que desear en el tema de la pulcritud social.
Aprovechó lo más que pudo el poder panista en Tamaulipas para su beneficio y ahora que no le tocó a él, se va de frente contra el ex Gobernador CABEZA DE VACA y toda la plana mayor del PAN en Tamaulipas.
Es un personaje que no conoce la disciplina o que la acepta, solo cuando le beneficia.
Así también se mira el alcalde matamorense con licencia MARIO ALBERTO LÓPEZ HERNÁNDEZ “La Borrega”, que siendo candidato a diputado federal por la coalición integrada por MORENA, PVEM y el PT, se atreve a tirarle “patadas al pesebre”.
En reciente evento de campaña, este candidato postulado bajo las siglas del partido Verde, muy molesto porque no lo dejaron poner sucesor en la alcaldía de Matamoros, se atrevió a incitar a sus conciudadanos a no votar por MORENA, en las próximas elecciones, con un mensaje ácido, pero que supo a miel en los oídos de la candidata del PAN a la Presidencia Municipal de esa población fronteriza, LETICIA SALAZAR VÁZQUEZ.
A “La Borrega” todavía no se le baja el coraje por la decisión de MORENA, partido que lo llevó al poder municipal por dos periodos consecutivos en Matamoros, al otorgar la candidatura municipal al diputado local con licencia ALBERTO GRANADOS FÁVILA, de quien se comenta en esa población fronteriza, había jurado que “solo muerto”, dejaría que fuera postulado para sucederlo.
Y en el mitin no se aguantó las ganas de expectorar su despecho e inclusive de plantear un reto al jefe político de Tamaulipas y de incitar a ignorar invitaciones a votar por MORENA en la elección para Ayuntamiento.
No hay disciplina, no hay respeto, las formas son parte del recuerdo en los tiempos discordantes que podrían generar hechos de violencia política en el transcurso de las campañas electorales, porque hasta entre los mismos se ha desatado un feroz canibalismo que genera buenos saldos en el morbo popular, pero que en los resultados en las urnas, no se sabe hasta dónde van a beneficiar… o hacer mella.
Y por cierto aquella famosa frase: “Arreglado Matamoros”, de momento no es funcional como se puede entender, pero veremos más adelante, porque la política es de acuerdos, de números y si al último se reparten las rebanadas de poder en forma satisfactoria para las partes, tal vez se puedan recomponer las cosas… tal vez.






