Algunos miembros de planillas registradas para el Ayuntamiento de San Fernando ya echan las campanas al vuelo, como si hubieran ganado las elecciones y estuvieran en el usufructo del mandato soberano que impone la Constitución Política de Tamaulipas.
Se trata principalmente, de los que nunca habían sido parte de una planilla, que solo eran escenografía o testigos de los procesos electorales y que ahora, por esa infinita bondad divina, encontraron un espacio.
Que no saben lo que es sudar la gota gorda para ganar una elección; creen que les están regalando una oportunidad para ser parte estelar de un elenco político estelar que tendrá en sus manos por los próximos tres años el destino de San Fernando., pero que en lo político… no saben ni con cuantas gordas llenan.
Es más, le adelanto; hay varios y varias que tienen trabajos institucionales, con el rango de empleados del gobierno, es decir servidores públicos que no pidieron licencia a sus cargos, o que no renunciaron en tiempo y forma, que ya están identificados, por cierto hombres y mujeres.
Esos personajes podrían ser descalificados por no cumplir con los requisitos de elegibilidad.
Les recuerdo que del 21 de marzo al 14 de abril, el Instituto Electoral de Tamaulipas –IETAM- estará revisando los expedientes de cada uno de los integrantes a cargos locales de representación popular, desde diputados locales, alcaldes, síndicos y regidores en carácter de propietarios y suplentes y donde encuentren inconsistencias o faltas de comprobantes que acrediten debidamente los requerimientos, podría darse “de baja”.
Por ahí ya salió el caso de una maestra de la zona norte del municipio, que cobró la primera quincena de marzo y de un trabajador estatal –ambos de la misma planilla- que en ambos casos, no se separaron de sus funciones, por no dejar ir el pago de la nómina.
Y así, hay varios y varias que están en riesgo de “irse al agua”, porque no cumplen con las normas y piensan que nadie los está viendo.
Hay un dicho que viene de tiempos inmemoriales que reza: “el que quiera saber quién fue su padre que se meta a la política y ahí se va a enterar”, lo que significa que dada la ferocidad de las campañas locales que se avecinan, saldrán a la luz muchas cosas desagradables, ciertas o falsas, pero habrá un “fuego cruzado” de estiércol que dejará los campos de campaña bañados de pestilencia.
Esa es la política mexicana, donde importa más la pasión que la razón; tiempos en que el público, como en los circos romanos, prefiere ver correr sangre que escuchar propuestas, que disfruta las expresiones vulgares a los discursos ordenados y amables, así es actualmente.
¡Ah!… y ya no hay respeto, ni para las mujeres ni para las familias.
Por eso, hay personas que no se meten en la política y prefieren simplemente ir a votar el día “D”, pero sin meterse en confrontaciones sin sentido que solo conducen a ganar enemistades y perder relaciones sociales y hasta familiares.
Que tengan un excelente fin de semana.






