La temporada de cuaresma, genera tradicionalmente incremento en la venta y consumo de carnes blancas, principalmente de mariscos, como parte de las características de una celebración muy especial para feligreses de la iglesia católica.
Pero este año, la cuaresma que dio inicio el 14 de febrero tiene un panorama complicado por los altos costos del precio de los mariscos, debido a la prevalencia de temperaturas invernales, que han limitado la captura de las especies acuáticas.
Este es el reporte que presentan expendios de pescados y mariscos de la ciudad, que consideran que los precios altos de los productos acuáticos se mantendrán durante la temporada de cuaresma, por encima de los que prevalecieron el año anterior.
La producción de especies pesqueras podría normalizarse al aumentar las temperaturas de las aguas en la laguna madre, pero quienes viven de extraer estos productos, tienen que venderlos más caros, debido al incremento en los combustibles y otros insumos, básicos para esa actividad.






