La falta de atención por meter orden entre chamacos que circulan en motocicleta sin control y desafiando la muerte, podría provocar nuevas tragedias como las ya ocurridas y donde se ha puesto poca atención y como prueba de ello es común ver la imprudencia de jovencitos, conduciendo esa clase de vehículos en forma desordenada.
Esto se puede aprecia en las calles de la zona centro, en horas de la noche un grupo de adolescentes en motocicleta burlan semáforos en rojo, exponiéndose ellos –principalmente- y a los automovilistas ya que como es conocido, las sanciones por embestir o provocar el fallecimiento son severas, pero peor es para los menores que resultan víctimas fatales de estos eventos.
Tripulando sin cascos, sin luces, sin placas, sin precaución alguna, en estado de ebriedad y a exceso de velocidad, así se pueden observar estos motociclistas, principalmente los fines de semana cuando salen a dar la vuelta por la llamada “calle ancha” o bien por la plaza, donde sin precaución se rebasan entre ellos y practican toda clase de suertes arriesgadas.
Dentro de la ciudad, los accidentes que involucran a unidades de dos ruedas son recurrentes, incluso es del conocimiento público que hasta fallecimientos se han registrado, y aunque a veces no es culpa total de ellos, por tratarse de menores deberían ser primeramente apercibidos por sus propios padres a utilizar indumentaria de seguridad, para protegerlos a ellos y evitarlos problemas a otros conductores en caso de percances.
Pero debido a que en muchas de las ocasiones en los hogares no se les presta atención necesaria a los menores, es donde la autoridad está obligada a actuar para evitar eventos trágicos que enluten más a una sociedad adolorida por diferentes sucesos lamentables que han ocurrido.






