Debido a las constantes situaciones de inseguridad que se han presentado en los últimos tiempos en zonas rurales localizadas al norte del municipio de San Fernando, en al menos 10 comunidades los planteles no están funcionando, en otras tantas las actividades se realizan “en línea”, pero el común denominador, es que no están siguiendo un modelo regular que se ajuste a las necesidades de los educandos.
Aunque ninguna autoridad se toma la molestia de encarar la situación y dar a conocer las condiciones en que se encuentran jardines de niños, escuelas primarias, secundarias y telesecundarias principalmente, es público que desde el ejido Francisco Villa, localizado 20 kilómetros al norte de la cabecera municipal de San Fernando por la carretera federal Victoria-Matamoros, la educación básica se encuentra en condiciones totalmente irregulares.
Lo anterior debido a los frecuentes enfrentamientos entre diferentes grupos armados que pelean por el control de la plaza y en ocasiones con la Guardia Nacional, Guardia Estatal, elementos de la Secretaria de la Defensa Nacional –SEDENA- y de la Secretaría de Martina –SEMAR-.
Situaciones que se viven con frecuencia y que disuaden a los padres de familia de enviar a sus hijos a clases por temor de un hecho fatídico que pueda afectar a sus familias, mientras que ni los mismos maestros muestran actitud para arriesgarse cuando las cosas se ponen difíciles.
No existe un padrón de escuelas que están operando de manera normal o que de plano, se encuentren fuera de funcionamiento, porque las autoridades educativas prefieren argumentar que los alumnos se encuentran tomando las clases “en línea”, cuando en algunas comunidades afectadas por la violencia, el servicio de internet es pésimo y no sirve para ese tipo de efectos.
Analistas sociales señalan que en ejidos más cercanos a la cabecera municipal, como es el caso de “Miguel Hidalgo ll” – 10 kilómetros al norte- cuando ocurren hechos de inseguridad en el casco urbano, o en las cercanías, las clases en todos los planteles se suspenden “en automático” y lo mismo ocurre con poblados rurales que se localizan arriba y que afectan de manera abrumadora a poblados pesqueros como “El Barrancón”, donde ir a clases no tiene la mayor importancia, comparado con ponerse a salvo.
Se trata de un número indeterminado pero alarmante de comunidades del campo en San Fernando donde la educación se encuentra en suspenso por la falta de confianza de los padres para mandar a sus hijos a las escuelas, luego que los eventos de riesgo son frecuentes y la vigilancia policiaca, prácticamente nula.
Este lunes, después que el sábado anterior hubo situaciones de riesgo muy alarmantes en esa parte de la zona norte de San Fernando, no hubo clases en las primarias de los ejidos Francisco J. Mújica, Guadalupe Victoria –El Norteño-, La Loma y Santa Teresa, mientras que en la colonia agrícola “Francisco González Villarreal”, el ausentismo de los alumnos del nivel básico, fue en proporción del 70 por ciento.
La situación que prevalece en más de 20 comunidades rurales, afecta al menos a 50 escuelas del nivel básico de enseñanza, donde la educación vive momentos muy deficientes derivados de la inseguridad que en los próximos años se van a reflejar en alumnos pesimamente preparados para acceder a los siguientes peldaños de superación humana.






