Siempre han tenido razón los peritos en política cuando han dicho que “ninguna elección es igual”.
Tal vez durante algún tiempo prevalezcan condiciones similares, pero el cambio siempre termina por llegar.
En Tamaulipas lo estamos viendo con las condiciones en que se encuentra el Partido Acción Nacional –PAN- que del 2016 al 2022 tuvo el poder político en un puño, pero que la voracidad terminó por consumir su influencia entre los electores y con tantos errores, que ahora, ese partido está cargando con las consecuencias.
Le comento: oficialmente el PAN no encuentra candidatos para 8 municipios en Tamaulipas, lo que ha llevado a la dirigencia nacional que encabeza MARKO CORTÉS a emitir una segunda convocatoria –a modo de arenga- buscando “valientes” que quieran ir al suicidio en esos lugares.
De esos ocho municipios destacan Hidalgo, Villagrán, Mainero, San Carlos y San Nicolás –cinco- que desde hace tiempo se encuentran bajo la tutela de la columna cívica -¿o armada?- “Pedro. J. Méndez, que por buen tiempo fue aliada del PAN y no permitía la entrada de los candidatos de otros partidos, bajo amenaza de regresarlos en un estuche fúnebre.
De esa manera, el PAN mantuvo un poder cerrado en la región donde Villa Hidalgo aparece como cabeza, pero… en esta ocasión, la columna dio órdenes, ¡que nadie se registre por el PAN!.
Es decir, le está dando ahora una sopa de su propio chocolate y como en esa parte de Tamaulipas, la organización no admite desobediencias, el PAN no encuentra quien se quiera postular bajo sus siglas.
Lo anterior luego del pleito en que terminaron el ex Gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA -prófugo de la justicia mexicana- y OCTAVIO LEAL MONCADA líder de la columna, luego que el ex mandatario estatal, al final de su periodo, los calificó como “delincuentes”.
Pues ahora, la columna le atravesó el choclo al PAN en esos cinco municipios, donde además también parecen estar vetando la posibilidad del ingreso a su territorio de un candidato de Acción Nacional a la diputación local por el distrito XIII con cabecera en San Fernando, empeorando las catastróficas condiciones en que ya se encontraba ese partido, a causa del hartazgo popular.
Al PAN se le volteó la porra en esos municipios, mientras que en Nuevo Padilla, Villagrán y Burgos, ni con ofrecimientos de pagarles toda la campaña, encuentra el PAN, quien quiera ir bajo sus siglas, porque a nadie le interesa jugarle al “kamikaze”.
MARKO CORTÉS dice que muchos de sus candidatos se han retirado por amenazas de la delincuencia organizada, exactamente lo mismo que declaró el entonces dirigente nacional del PRI, MANLIO FLAVIO BELTRONES, cuando la columna cívica le hacia el “trabajo sucio” al PAN en Tamaulipas, en el 2016.






