Una vez que la tienda Aurrerá dejó de funcionar en San Fernando por el incendio de sus instalaciones en el mes de diciembre anterior, en otros establecimientos comerciales que expenden productos de la canasta básica, los precios se han disparado.
Consumidores locales refieren que “con todo lo que pudieran decir en contra de Aurrerá por la tardanza en las cajas, esa tienda era un regulador de los precios en San Fernando, lo vemos ahora que no está funcionando, porque en la mayoría de las tiendas suben los precios a su antojo, al no tener quien les compita”.
Lo anterior ocurre mayormente en los llamados “changarros” o estanquillos de las colonias, donde los comerciantes aprovechan que las familias no tienen a la mano un establecimiento como la tienda que se incendió, a donde podían acudir a surtir todos sus víveres y otros productos para el hogar, a precios más accesibles.
Señalan que hay bastante diferencia, lo que va en contra, sobre todo de los hogares donde se perciben menores ingresos y se libra una batalla diariamente para adquirir todos los productos de consumo básico.
Externaron su confianza en que en unos meses más, la tienda localizada en la avenida Ruiz Cortines de la zona centro de San Fernando reabra sus instalaciones después de ser reconstruida de las cenizas, para que las familias de la región puedan tener alternativas más favorables para la compra de los artículos de uso elemental.






