Enclavado en la zona norte de Tamaulipas, con una extensión territorial mayor a los 42 municipios restantes, San Fernando es una localidad que ofrece alternativas en diferentes aspectos, entre ellas, las gastronómicas, reconocidas más allá de nuestras fronteras.
Cuando fuera del municipio escuchamos que “como las asaderas de San Fernando, ¡ningunas!: no damos cuenta que es una frase que se escucha con frecuencia sobre todo en otras regiones donde reconocen y le dan todo el valor merece este producto artesanal que se elabora en la región desde tiempos remotos, como parte de una cultura, que se niega a desaparecer a pesar de todas las innovaciones que ofrece la vida moderna en materia alimenticia.
Las asaderas son gruesas tortillas elaboradas a base de leche de vaca o de cabra que se producen en comunidades del campo y que se expenden en la cabecera municipal y son llevadas a otras ciudades de la región e inclusive, a populosas poblaciones de la unión americana, donde gozan de una gran demanda por parte de los consumidores.
Degustadas en su estado natural, a la plancha o en salsa generalmente, son un fuerte atractivo para los habitantes del norte de Tamaulipas y de otras zonas del extranjero, donde radican oriundos de los municipios de Burgos Cruillas y San Fernando y que padecen la melancolía de los alimentos que consumieron durante alguna etapa de su vida.
Por lo regular se elaboran con leche de vaca, pero también pueden ser confeccionadas con lecha de cabra y la elección ya depende del gusto de los comensales, pero en cualquiera de los dos casos se trata de productos exquisitos, que al probarlos se convierten en un manjar para los paladares más exigentes.
Además se pueden consumir a manera de postre, sobre todo por parte de adultos mayores que desde su infancia las han disfrutado de esa manera, que acostumbran a mezclar trozos de asaderas con miel, piloncillo, o dulces leche de cabra, después de los alimentos y al decir de quienes gustan comerlas de esta forma, son un verdadero manjar.
En distintas poblaciones del centro y sur de Tamaulipas se producen también asaderas en forma de cuadros, mientras que las de la región de San Fernando son esféricas, lo que las distingue y están convertidas en un producto de alta demanda, que al ritmo que se producen se venden, inclusive, se realizan ventas de separado, de tal forma que en ocasiones, no alcanzan a llegar al mercado.
Es en diciembre, con el arribo de “paisanos” que vienen a pasar con sus familias las fiestas de navidad y año nuevo, cuando se incrementa de manera considerable la demanda de asaderas, luego que los connacionales compran en cantidades generosas de este exquisito producto, cuya venta generalmente es limitado ante la escases de ganado lechero en la región, mientras que su fabricación corre a cargo de familias determinadas, que las elaboran conforme las vacas y cabras surten de la materia prima.






