Las tradicionales posadas navideñas representan dentro de la fe católica el recorrido que realizaron María y José para llegar al sitio del nacimiento de El Salvador, por lo que no deben usarse como motivo para emborracharse y cometer excesos.
Al realizar un llamado a la conciencia de la sociedad para disfrutar la Navidad como motivo de acercamiento entre las familias, donde se profesen buenos deseos y afloren los sentimientos más nobles, señala la Iglesia Católica.
Instó a que las celebraciones navideñas sean un símbolo de amor y fraternidad entre los humanos sin distinción de religiones, raza o costumbres, en la convivencia de seres unidos bajo la bendición Creador.
Dentro de la fe en la región se recuerda que “Jesucristo ha venido a rescatarnos del pecado que cometimos al desconfiar de él , abrimos las puertas al mal, al sufrimiento y a la muerte”.
El camino es el amor, amarnos a nosotros mismos y viendo con libertad y dignidad, amar al prójimo, procurar tratar a todos con comprensión, justicia, ser serviciales, tener paciencia y saber pedir perdón cuando hemos ofendido y perdonar a los que nos ofenden, señala el concepto divino.






