Los cajones de estacionamiento para personas con discapacidades que se localizan en el primer cuadro de la ciudad no son motivos de respeto para conductores locales que los invaden sin miramientos, en una actitud que demuestra falta de conciencia y sentido común, tanto para las leyes, como para las personas que por su condición, necesitan ese tipo de facilidades.
En áreas que circundan la plaza principal de la ciudad existen más de media docena de espacios para personas con discapacidades, que todos los días son ocupados por conductores que no se quieren tomar la molestia de caminar unos pasos mas para dejar disponibles esos espacios de aparcamiento.
La falta de agentes de tránsito suficientes por más de diez años en San Fernando ha fomentado la incultura vial de cientos de conductores que se estacionan dónde quieren, en doble, triple fila y hasta en contra ruta, aunque en las últimas semanas se ha procedido a sancionar a este tipo de infractores.
Inclusive dentro de las familias donde tienen adultos mayores y personas con discapacidad que necesitan que los vehículos donde viajen se estacionan lo más cercano posible a sus destinos, no existe la cultura por este reglamento, lo que se puede apreciar tanto en el primer cuadro, como en todos los espacios donde fueron construidos como parte de los derechos de personas con deficiencias para movilizarse.






