A las condiciones de riesgo que se enfrentan los conductores que utilizan la carretera estatal La Joya- Villa de Méndez, donde no hay líneas separadoras de los carriles y por tramos muy largos el monte en las laterales de la carpeta de rodamiento alcanza hasta cuatro metros de altura, invadiendo la superficie, se tiene que añadir que con frecuencia hay ganado suelto.
Vecinos de ranchos y ejidos que se localizan en ese tramo de la carretera estatal que comunica con la zona metropolitana de Nuevo León señalaron que con bastante frecuencia el ganado se sube a la carretera, convirtiéndose en un riesgo sobre todo en horas de la tarde.
Refieren que hay un periodo al atardecer en que la visibilidad es mala, mientras que el monte alto dificulta aún más ver bien las orillas de la carretera y el riesgo es que algún semoviente se encuentre parado a ladro de la yerba y no puedan verlo.
Mencionan que muy seguido es posible ver ganado suelto a la orilla de la carretera y en ocasiones cruzando la cinta asfáltica, situación que constituye un peligro para los conductores, ya que aunado a la falta de líneas divisorias de los carriles y la espesa y alta vegetación, se incrementa el riesgo de sufrir un accidente.
Por ultimo señalaron que los dueños de esas reses deben ser más precavidos porque traer el ganado suelto no es una opción valida, ya que el flujo vehicular es constante y en temporadas de lluvias o de neblina, se incrementan las posibilidades de una contingencia con saldos mortales.






