Ante la la falta de fuentes de empleo y la sobre explotación de los recursos pesqueros que dificultan cada vez más su captura, el turismo representa la opción más adecuada para impulsar la fortaleza económica de los habitantes de la Laguna Madre y el desarrollo de San Fernando.
Lo anterior aprovechando que el municipio cuenta con las condiciones para impulsar servicios y comercios, que generen derrama económica generosa durante la mayor parte del año, principalmente en temporadas de primavera-verano, cuando hay un mayor movimiento de paseantes hacia el cuerpo de agua.
Residentes de los poblados pesqueros, consideran que es tiempo que el gobierno erradique el paternalismo, con las mini despensas que otorga y débiles apoyos para la reparación de embarcaciones, luego que la captura de especies es cada vez menos productiva, fenómeno donde también impactan los costos de operación más elevados a causa del aumento de los insumos.
A causa de este escenario, se requiere impulsar el turismo a través de acciones e inversiones que vengan a detonar el potencial de la laguna madre, donde se pueden practicar diversas actividades, que son apreciadas por residentes de la región y otras zonas del país.
Indicaron que con una inversión mínima, se puede renovar y ampliar la infraestructura de las playitas, instalando juegos acuáticos, mientras que en la zona de bañistas, promover torneos deportivos playeros, carnavales y bailes de música popular, entre otras actividades de manera sistemática en temporada de mayor arribo de turistas.
También, se pueden realizar competencias de jetskyS en las aguas de la laguna madre y cuatrimotos en la arena, que se pueden intercalar con actividades ecuestres, que generarían buenos ingresos a los prestadores de servicios turísticos, así como otras alternativas para dar impulso a esa rama de la economía local.
También se encuentra la pesca deportiva, que se puede practicar tanto en la laguna madre, como en las “barras”, donde se une este cuerpo de agua con el Golfo de México, mientras que la construcción de restaurantes y cabañas entre el agua, vendrían a darle más vigor a la riqueza natural que posee esta zona del litoral tamaulipeco, desperdiciado por las instituciones y de los propios vecinos de las zonas ribereñas.






