Hay buen ambiente en el ambiente en el campo, al recuperarse los hatos caprinos y ovinos en “El Valle de San Fernando”, por significar una etapa de crecimiento que alienta a un sector de la vida económica de esta región del norte del estado.
En los municipios de Burgos, Méndez, Cruillas y San Fernando, existe un antecedente oficial de más de 12 mil vientres caprinos y ovinos y al momento el 80 por ciento ya “ahijó”, favoreciendo la repoblación de los hatos, lo que representa un alivio importante ante las condiciones que han imperado en los últimos meses en esta zona de Tamaulipas.
De acuerdo a los estudios, en mas de un 70 por ciento mejoró la producción de cabritos y borregos, gracias a condiciones climáticas adecuadas para garantizar el alimento natural, dando paso a un crecimiento exponencial de las existencias de ganado menor.
Mientras que también se ha contabilizado una producción generosa de cabritos, mismos que se vienen comercializando en las ciudades fronterizas de Reynosa, Matamoros, Monterrey, Nuevo León y en el lado americano, donde su carne es muy cotizada.
El ganado menor se está vendiendo en canal por cada animal por encima de los mil 230 pesos, sin que hasta el momento se esté registrando algún problema para acomodar la producción, inclusive aunque la oferta es amplia, no se alcanza a cubrir toda la demanda del mercado regional, lo que ayuda mucho a mantener un buen precio hasta diciembre, en que la demanda aumenta por el arribo de “paisanos” ansiosos por disfrutar de esta especie.
De acuerdo a comentarios de comerciantes en el ramo, los cabritos de la región de San Fernando son del mejor sabor, derivado del clima y la vegetación que consumen, lo que provoca que sean muy solicitados en restaurantes de las ciudades más importantes del norte del país, mientras que en poblaciones del lado americano, especialmente en Texas, también presentan alta demanda debido a su sabor inigualable.






