Un tema complicado cuando se habla de la realidad del campo mexicano y en especial de Tamaulipas, que ha vivido sus peores años en los últimos tiempos derivado de varios factores, pero donde destaca la falta de políticas públicas para equilibrar el esfuerzo de los productores frente a las asimetrías de los mercados internacionales y establecer apoyos que en realidad sean útiles.
Y en México, por costumbre todo es político; la gente del campo juega un papel muy importante en el resultado de las elecciones y se escuchan mucho lamentos entre quienes hacen producir las tierras, porque no hay estímulos de ninguna clase para ellos, ni para que sus familias vivan bien, ni para mejorar la producción.
Y como también los tiempos son políticos, la guerra está alcanzando a todos los niveles y estratos sociales; nunca falta quien les recuerde a los productores que con el actual gobierno federal desaparecieron por completo los apoyos que en gobiernos anteriores, no les faltaron.
De paso por Tamaulipas LETICIA BARRERA MALDONADO dirigente de la Confederación Nacional Campesina –CNC- que llegó a ser la organización de su tipo más poderosa de América Latina, al encabezar una reunión con militantes y líderes de ese sector, recordó que con el gobierno federal actual, “a la gente del campo, le ha ido mal”.
Un dato que por sabido se calla pero que caló en los oídos de quienes la escucharon en vivo, o por medio de las transmisiones en redes y que no necesitan que les digan lo que ya saben, porque lo viven a diario.
Y en el campo, como en las grandes ciudades, existe una profunda polarización de opiniones, a favor y en contra del gobierno federal, que se ha exacerbado y seguirá aumentando de tono por la lucha ultranza que se libra por el triunfo en las elecciones presidenciales y de las cámaras que integran el Congreso de la Unión.
Pero bastante interesante será conocer después del 2 de junio próximo, la respuesta del campo mexicano en función de las arengas de los representantes y candidatos de los dos bandos que se disputan el control de la plaza, es decir del país, porque se sabe que el número de electores, es mayor en el campo que en las grandes urbes a nivel nacional.
Y descontando los porcentajes de abstencionismo que esta vez podrían ser menores –un 30 por ciento- debido a la intensidad de la guerra por el poder- el llamado “voto verde” podría llegar a marcar la diferencia.
Aunque… en el mismo campo de México existe un gran porcentaje de los 25 millones que forman el padrón de beneficiarios de los programas de Bienestar que están contentos con las políticas del actual régimen federal, entre ellos en buena medida, adultos mayores que marcan liderazgos en sus familias.
Será interesante ver que hacen los productores del campo, los ganaderos y pescadores que han resentido la falta de apoyos tradicionales y por momentos han reventado en expresiones de inconformidad, ver que camino toman en las urnas, intentando recuperar los antiguos beneficios, o deciden apoyar la transformación que ahora llega sistemáticamente llega a sus puertas, a través de los programas sociales de la federación.






