La fracción legislativa de MORENA volvió a tomar las riendas del Congreso de Tamaulipas que arteramente le habia sido arrebatado, lo que trae temblando a más de diez que ya sienten “pasos en la azotea”, porque el blindaje a la impunidad que les daban desde la legislatura local, está a punto de expirar.
En esta lucha de fuerzas, exponencialmente se van imponiendo el derecho y la razón sobre las artimañas legaloides urdidas por tenebrosos personajes de la anterior administración que hicieron de las leyes un elástico que acomodaron a su gusto, precisamente para auto protegerse de todas las aberraciones que cometieron y que dejaron al estado en una profunda crisis.
Faltan muchas situaciones por corregirse al interior del Congreso de Tamaulipas y de organismos que dependen de la aprobación de los diputados locales, que esta vez podrían dar el puntillazo definitivo a las decisiones diabólicas que se han engendrado a su interior, precisamente.
Los diputados panistas perdieron el rumbo cuando sin rechistar votaron a favor de todas las propuestas del ejecutivo anterior, en un ejercicio donde ni siquiera se enteraban de lo que estaban aprobando, porque la mansedumbre es el principal requisito para ser parte de esa fracción parlamentaria.
Ahora que las cosas apuntan a cambiar, pueden venir también responsabilidades desde administrativas hasta penales para quienes con la potestad del pueblo en su poder, levantaron la mano para proponer reformas ilegales, desde el momento en que los procedimientos no eran los correctos, es decir, de lo que marca la ley.
Queda claro que la mayor parte de los diputados panistas que le dieron el “si” en todo lo que les pusieron enfrente, no sabían ni siquiera la fórmula del procedimiento, ni lo que estaban votando, su reacción siempre fue en automático… a lo que su majestad quisiera.
Le comento esto porque ya se escucha decir que desde el mismo Congreso de Tamaulipas se prepara la petición de juicio político para los diputados panistas de Tamaulipas de la actual y anterior legislatura, así como de quienes aliados con el PAN, secundaron las propuestas de modificaciones ilegales de leyes y reglamentos, para que pudieran prosperar.
El Congreso de Tamaulipas se encuentra convertido en un circo romano donde el público espera ver que corra sangre “azul”, para que se siente un precedente y en lo sucesivo las leyes se respeten y se hagan respetar, fuera de moldes personalistas y de intereses de los políticos en turno, que en una excesivo abuso del poder, modifican a su antojo para crear un escudo de impunidad que les permita a su salida, irse a disfrutar tranquilamente de los cuantiosos patrimonios obtenidos a base de sacrificar el bienestar del pueblo en aras de su insaciable voracidad.






