Habitantes de colonias localizadas en el sector suroeste de la cabecera municipal siguen protestando por la actitud de algunas personas que se dedican a quemar llantas para extraer los metales que se encuentran en el interior de los neumáticos y luego venderlos en negocios de ese ramo.
Sin tomar en cuenta que provocan una fuerte contaminación que se extiende por varias cuadras a la redonda y que ocasiona que los olores irritantes causen congestión en organismos de personas que ya están debilitadas, principalmente entre adultos mayores.
Residentes de esos sectores también se quejan que las emanaciones de las llantas al quemarse provocan que se manche la ropa que tiene en los lienzos, después de ser lavada, sin que hasta el momento y después de varios días de estarse quejando por esta situación, ninguna autoridad tome cartas al respecto.
Lo anterior se ha vuelto una práctica común, sobre todo entre muchachos que no tienen empleo y aprovechando que hay llantas viejas tiradas por varios rumbos de la ciudad, las recogen para quemarlas y sacarles el alambre de acero para venderlo en los negocios de fierro viejo, obteniendo ganancias muy mínimas, en contraste con las molestias que ocasionan con el humo que producen durante la combustión.






