Mientras que en San Fernando hay miles de familias sin un hogar propio para vivir, en tiempos recientes fueron construidas viviendas en terrenos deshabitados, llenos de maleza y fuera de los servicios públicos, por intereses partidistas o preferencias políticas que imperaron en las anteriores administraciones municipales.
A través de las redes sociales, ha quedado al descubierto que cientos de esas viviendas edificadas en los dos anteriores gobiernos municipales, se construyeron en sitios donde hay vecindades de cuartos de renta, pegadas a casas habitación amplias, es decir de personas pudientes, hasta donde hay de dos pisos y muchas de estas en terrenos baldíos, donde los “cuartos blancos” se encuentran abandonados y sin el menor uso, o rentados, mientras que algunas ya han sido hasta vendidas.
Esto sucede mientras que miles de familias con verdaderas necesidades de contar con un pie de casa donde edificar sus hogares se quedaron esperando una respuesta positiva de las autoridades municipales anteriores, que prefirieron atender otra clase de compromisos, con dinero que debió aplicarse en resolver verdaderas necesidades sociales.
Esta es una de las peores formas de echar a perder la justicia social, ya que la intención del gobierno federal, de donde mayormente procedieron los recursos, fue brindar a apoyo con un pie de casa a familias en condiciones de máxima necesidad, para que las habitaran y pudieran de esta manera llevar una vida más digna.
Viviendas que por cierto fueron construidas de manera defectuosa, usando los materiales más corrientes y mano de obra de la más baja calidad para disminuir al máximo los costos y que funcionarios municipales se embolsaron el dinero, al reportar los llamados “cuartos blancos” en 120 mil pesos cada uno, cuando de acuerdo a opiniones de constructores y albañiles calificados de ese tiempo, por el tipo de materiales y personal utilizado, el costo no era ni de 50 mil pesos.






