El mes próximo se cumplirá un año de la actual administración estatal de Tamaulipas y dos años de los gobiernos municipales, por lo que ya huele a informes, para dar a conocer todos los avances que se han registrado en el desempeño del ejercicio constitucional.
Tiempos de evaluar los avances y compartir con la sociedad datos importantes sobre inversiones que se han realizado y que están a la vista, aunque con el espíritu rebelde que caracteriza a los tiempos modernos, siempre existan criterios que descalifiquen cualquier tipo de logro.
Más aun en un año como este, en que ya se pisa el umbral de los procesos internos que darán paso a la selección de candidatos municipales, rumbo a las elecciones del 2 de junio próximo.
Dos años antes de irse, cuando pesaba el fantasma del desafuero sobre su “tatema”, el ex Gobernador FRANCISCO GARCIA CABEZA DE VACA modificó a través del Congreso del Estado la fecha del informe estatal, para que en vez de ser en septiembre como venía de varios años atrás, se hiciera en el mes de marzo.
El 15 de marzo anterior, el Dr. AMÉRICO VILLARREAL ANAYA hizo lo propio en acatamiento a esa disposición, cuando apenas llevaba cinco meses al frente de la administración, por lo que no se descarta que en septiembre pudiera realizar una ceremonia para dar a conocer lo concerniente a los meses que le faltaron para completar el año.
Esperar hasta marzo del 2024 abriría un hueco de siete meses de información valiosa que el pueblo de Tamaulipas merece conocer y habría que ver si la veda electoral lo permite, aunque eso se verá más adelante y en todo caso, tiene que obrar de por medio la aprobación del Congreso Local.
Pero en el caso de los 43 municipios no hay vuelta de hoja, todos y todas las munícipes deberán comparecer ante sus gobernador a partir de la primera semana de septiembre, que es cuando se abre la ronde de informes ante los respectivos cabildos y sociedades locales.
Eso explica la ansiedad de los personajes a quienes se ha encomendado la compilación de datos y armar documentos que deberán entre otros contenidos, armonizar los planes municipales de obras con los presupuestos de egresos, para justificar a plenitud que se trata de gastos sistematizados y por mismo, eficientes.
Y como el próximo año es electoral, los informes municipales y el del Gobernador –si da otro en septiembre- serán el disparo de arranque de los procesos internos, donde aspirantes a las candidaturas locales habrá por puños y aunque algunos ya arrancaron desbocados, sin cuarta y sin rienda, otros más recatados esperan al menos que inicie formalmente el proceso, que será enseguida del diez de septiembre.
En tanto, el horno para los informes municipales ya está encendido y en las próximas tres semanas deberán estar listos para las correcciones de última hora, que suelen surgir para adicionar elementos que la población debe conocer para entender mejor, como, cuanto y en que se invirtieron los presupuestos y las necesidades que lograron resolverse con esos recursos.






