Ayer ajustamos exactamente 23 años desde que el periódico Encuesta de San Fernando salió por primera vez en su edición impresa, donde se mantuvo por 19 años de manera ininterrumpida, hasta que las nuevas tecnologías y el cambio que dio el mundo, nos llevaron a mudar al espacio digital.
Hay que decir que aunque la esencia es la misma, el trabajo ha cambiado en mucho a la forma del tradicional periodismo impreso que constituía un sistema más lento para transmitir la información, lo que en aquellos tiempos era “primicia”, ahora se conceptúa como “tiempo real”.
Pero el periodismo sigue siendo una actividad apasionante y muy absorbente, que se disfruta a plenitud y más aún cuando por generaciones se ha ejercido y se siente como una aptitud natural, sin que signifique una virtud.
Como cada año, damos las gracias a Dios por permitirnos estar vigentes en un medio cada vez más complicado e intenso, que requiere de plenitud de las aptitudes y de una profunda concentración.
Gracias a Dios, gracias a la vida, a nuestros clientes comerciales, lectores, amigos y todo el universo que de una forma u otra interactúan con lo que hacemos diariamente y que nos permite con sus comentarios, críticas y sugerencias, buscar la mejora constante.
El halago en boca propia generalmente es auto descalificación, por eso en vez de presumir de excelentes, hay que tratar de serlo en silencio, que el reconocimiento o la reprobación caigan por su propio peso.
Estamos contentos por el lugar que tenemos en la preferencia del público, pero satisfechos nunca, el conformismo no es, ni será nunca la etiqueta.
Por eso todos los días seguimos remando y tratando de innovar; pronto tendremos novedades para darle más agilidad a lo que con gusto desempeñamos y que nos ha dado miles de satisfacciones, por encima de los momentos difíciles que a todos nos toca vivir como parte de la vida.
Gracias por todo a quienes nos quieren y gracias también a los que no; se entiende que sus motivos tendrán.






