Este día termina en aguas de la laguna madre la veda de camarón implementada por la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura –CONAPESCA-, que dio inicio el 26 de mayo anterior, tiempo en que los pescadores que viven de esta actividad han padecido por falta de ingresos para resolver sus necesidades.
La veda de 40 días se aplica en la laguna madre desde hace 30 años, pese a las protestas de los pescadores que consideran que debe de iniciar después de la primera semana del mes de junio, debido a que en los últimos días de mayo, es cuando se registra “la corrida” donde logran las mejores capturas de esta especie.
Pese a que la veda se implementó hace tres decadas años y durante ese periodo se han registrado alteraciones a los ecosistemas y en todas las características meteorológicas, lo que debería ser tomado en cuenta para fijar las fechas de las vedas, la CONAPESCA no ha accedido a mover el periodo de prohibición.
Mañana los pescadores podrán regresar a la captura de este recurso pesquero de alta demanda comercial en el mercado nacional y extranjero, pero el día 3 de este mes, entró en vigor “la canícula”, periodo en que el sol se acerca más a la tierra, provocando las temperaturas más calientes del año, lo que obliga a los camarones a resguardarse en el lecho del vaso lacustre para no perecer por el calor, mecanismo de defensa que lo pone también a salvo de la mano del hombre.






