La ciudad requiere que sea destinado un terreno para la instalación de otro cementerio, ya que actualmente cuando menos dos de los que se encuentran en funcionamiento, ya no tienen espacio para sepultar más cuerpos.
Los panteones “San Francisco” de la colonia Loma Alta y Paso Real, localizado este último en la colonia del mismo nombre, ya cuentan con muy poco espacio para seguir recibiendo restos de las personas que son sepultados en ese perímetro.
El “San Francisco” está prácticamente al máximo y cada vez se dificulta más contratar nuevos lotes para sepultar personas, lo que ha provocado que se invadan áreas destinadas para otros fines, incluyendo los pasillos.
Mientras que en la colonia Paso Real, utilizada mayormente para dar disposición final a personas que radican en ese asentamiento humano, quedan muy pocos lotes, luego que sus dimensiones son reducidas en comparación otros espacios del mismo ramo.
En tanto que el cementerio de la zona centro de la ciudad, más conocido como “panteón viejo” que de acuerdo a las inscripciones de algunas tumbas, alberga restos de más de 200 años de antigüedad, desde hace cuatro décadas se encuentra clausurado, por falta de terreno para abrir mas sepulcros.
A la fecha, el único panteón que se encuentra en mejores condiciones de superficie disponible es el que se localiza en la colonia “Américo Villarreal Guerra”, al que se están enviando restos de personas de diferentes sectores de la ciudad, desde hace diez años y que por esa razón se va llenando rápidamente, lo que sugiere la necesidad de abrir otro predio con ese fin, en una zona mas estratégica de la cabecera municipal.






