Las quejas ciudadanas por la infestación de una exagerada plaga de zancudos en todos los rumbos del municipio se encuentra a la orden del día, sin embargo en muchos hogares y negocios existen llantas viejas abandonadas, convertidas en criaderos de estos feroces y dañinos insectos.
En la mayor parte de las colonias de la ciudad se han detectado tiraderos de neumáticos de diferentes medidas, que son arrojados en terrenos baldíos por particulares o propietarios de vulcanizadoras, sin considerar el daño que le causan en el entorno, al convertirse en nidos de fauna nociva.
Esta medida la toman cómodamente para evitar la molestia de ir al basurero municipal localizado algunos kilómetros al sur de la ciudad, por el camino al ejido San Rafael y también para ahorrarse los gastos de combustible que implica ese traslado
Inclusive tener las llantas viejas acumuladas en los patios de los hogares sin hacer caso de las exhortaciones del sector salud acerca de desprenderse de todos los artículos que puedan servir como criaderos de vectores transmisores de enfermedades que anualmente diezman la salud de la población.
Lo que sugiere que para evitar el acumulamiento de más llantas fuera de uso en los hogares o que sean tiradas en la vía pública o terrenos baldíos, la propia autoridad implemente un centro de acopio donde puedan ser recibidos los neumáticos viejos y sujetos a un proceso de disposición final adecuado, para evitar que sigan contaminando el medio ambiente y pongan en riesgo la salud de las personas.






