Tamaulipas uno de los estados más bellos del país y hasta hace dos décadas, uno de los más prósperos; aporreado por la violencia y una mala fama que le ha dado la vuelta al mundo, está recuperando su espacio en el universo de las regiones que ofrecen desarrollo y soluciones a problemáticas globales.
Horas atrás se reunieron en Tamaulipas dignatarios de la Unión Europea para ver en conjunto con autoridades estatales encabezadas por el Gobernador AMÉRICO VILLARRREAL ANAYA y alcaldes de las distintas regiones, entre otros, la posibilidad de intercambiar esfuerzos y recursos para fortalecer la economía de las naciones que conforman la UE y generar condiciones de bienestar para las regiones comprendidas en ese bloque.
La Unión Europea está formada por 27 poderosos países, de los cuales, 15 estuvieron representados en las reuniones que se llevaron a cabo y donde se tomaron importantes acuerdos en varios rubros, pero hay uno que llama la atención por el efecto que puede temer en la economía de San Fernando y la región.
Se trata de la venta de gas natural licuado, un elemento que existe en abundancia en la Cuenca de Burgos, más concretamente en San Fernando y del que los europeos padecen faltante, porque Rusia su principal abastecedor, por el problema de la guerra con Ucrania se encuentra desconcentrado del tema productivo.
El gas a exportarse a la Unión Europa saldría del país a través del Puerto Industrial de Altamira, localizado 325 kilómetros al sureste de San Fernando, con un tiempo de recorrido de cuatro horas a una velocidad moderada, por carretera.
Lo que implica que al vender gas a la UE habrá más auge en los pozos de “Los Nejos” en San Fernando, más necesidad de mano de obra, empleos, mas movimiento de pipas en las carreteras de la región y más necesidad de servicios y satisfactores para sostener la producción de gas.
Lo anterior se traducirá en una economía más sólida, pero al mismo tiempo colocaría a Tamaulipas y San Fernando en otro ángulo de la visión mundial, como una región exportadora de gas que aliviará un gran problema, aunque también se consideran intercambios de flujos financieros en turismos, comunicaciones y otras áreas, donde los países de la UE, claramente llevan mayor avance, pero necesitan escenarios nuevos, es decir tierras de oportunidades.
El mismo tiempo se encargará de demostrar que ni Tamaulipas ni San Fernando son regiones donde la sangre corre a borbollones como parte de un primitivismo criminal anclado en esta parte del país, sino que ha vivido momentos y escenarios propios de la metástasis que caracteriza al crimen organizado –que en Europa conocen muy bien cómo funciona-, pero que más allá de los malos tiempos, hay riquezas naturales que no solo se encuentran en el subsuelo, ni en los ríos, o los mares, porque la riqueza principal de Tamaulipas es su gente, que siempre ha estado ahí, esperando el instante preciso y un liderazgo con visión de altura, para dar el salto que la misma sociedad reclama hacia el sitio que realmente le corresponde en el escenario mundial.
Los europeos están viendo el verdadero Tamaulipas, la otra cara de la moneda, un rostro que fue de su más completo agrado.






