En los primeros minutos de este día entró en vigor la veda de camarón en aguas de la laguna madre, lo que representa un duro golpe para la economía de los pescadores, que obtienen la mayor parte de sus ingresos de la captura y procesamiento de este recurso pesquero.
Con la prohibición de captura que habrá de concluir el 10 de julio próximo, resultan afectados socios de 20 cooperativas pesqueras desde Matamoros hasta Soto la Marina, así como miles de mujeres y menores que se dedican al procesamiento o “despique” de los crustáceos.
Pescadores ribereños señalaron que es una arbitrariedad esta medida tomada por la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura –CONAPESCA- porque en el mes de julio los camarón se vedan solos durante todo el periodo conocido como “canícula”, cuando las temperaturas son mayores que en el resto del año y las aguas del vaso lacustre se calientan más.
Para evitar morir por las altas temperaturas de las aguas, los camarones se entierran entre el fango y vuelven a salir a realizar sus recorridos habituales en los primeros días del mes de septiembre y durante toda “la canícula”, los pescadores no tienen acceso a su captura.
Ante la prohibición emitida por la CONAPESCA desde la hace lagunas semanas los pescadores cooperativistas comenzaron a retirar las llamadas “charangas” de las aguas para evitar ser víctimas de las fuertes multas que están anunciadas para quienes sean sorprendidos violando la veda por 45 días, que inicio este viernes 26 de mayo y habrá de terminar el próximo 10 de julio.






