El Gobierno de Tamaulipas buscará la manera de legislar sanciones para los perfiles falsos de Facebook que ante situaciones de contingencia emiten falsas alarmas y crean sicosis entre la población, lo cual, en serio les digo, que me parece sería algo excelente.
Solo que veo cierta dificultad en identificar a los propietarios de los perfiles, porque a estas alturas de los avances tecnológicos, no veo que la Policía Cibernética tenga la capacidad de investigar y establecer nombres y apellidos reales de cada uno de los que usan las cuentas falsas con diferentes propósitos.
Alguna vez lo comenté hace tiempo, que es necesaria la regulación de las redes sociales en torno a la identidad de los responsables de las cuentas, pero con medidas de seguridad que permitan establecer a ciencia cierta que la persona que se está dando de alta, en este caso en Facebook, pueda ser localizada y ubicada, para que responda por sus expresiones de cometer hechos que atenten contra la legalidad, o inclusive, contra otros individuos.
Porque actualmente cualquiera puede abrir una cuenta falsa y desde ahí darle rienda suelta a la imaginación, a la difamación y falsas noticias que atizan la sicosis social, para revolver más las cosas en tiempos convulsos y crear afectaciones mentales, en quienes miran a las redes sociales como un artículo de fe.
Generalmente detrás de cada perfil falso de Facebook, hay un sicópata, un terrorista emboscado, un ser sin escrúpulos que tira la piedra y esconde el rostro… ¡porque sabe que está haciendo algo indebido!.
Pero Facebook tiene el remedio para eso; es cuestión que los gobiernos vean ese tema con la empresa, buscando la regulación de las identidades, mas no de los contenidos; lo que cada persona diga o haga en su perfil, será baja su más absoluta responsabilidad y en caso de individuos o instituciones afectadas, habría a quien llamar ante la justicia.
Porque así como se reconoce que las redes sociales han venido a cambiar muchas cosas, también hay que ver que un mal uso de estas, puede generar perjuicios sociales graves colectivos o individuales, que se pueden evitar, metiéndole un método estricto a la identidad de todos los usuarios.
Los terroristas atacan generalmente desde las sombras y tenerlos a vista, es la mejor manera de anularlos.






