El Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR ya está en recta final de su mandato y sigue manteniendo una deuda pendiente con San Fernando, que hizo durante evento de la última campaña presidencial y si no hay quien se lo recuerde, seguramente que solo quedará en promesa.
Ofreció en el fragor de la jornada de proselitismo regresar a San Fernando como Presidente de la Republica y casi cinco años después, por alguna razón, ha omitido cumplir con la palabra empreñada.
Sabemos que como jefe de estado tiene muchas ocupaciones, pero cuando viene a Tamaulipas, ni por asomo se acuerda y tampoco nadie de su equipo se encarga de decirle, que está pendiente con San Fernando, un municipio que proporcionalmente a su dimensión electoral, aportó un buen número de votos para su triunfo en el 2018.
El mismo mencionó en “La Mañanera” a San Fernando por los hechos ocurridos días atrás, de tal suerte que pensar en que no sabe que este municipio existe, es improbable; que no sea de la importancia económica y poblacional de Cd. Madero, Matamoros, Reynosa o Nuevo Laredo, eso es otra cosa.
Pero regreso con la palabra empeñada, ofrecida de motu proprio por LÓPEZ OBRADOR en campaña; además de venir a deleitarse la vista en los feraces campos de labranza, también podría anunciar la construcción de la planta de fertilizantes… o el nuevo hospital general de San Fernando.
Motivos que justifiquen la visita existen, aunque primero que nada ¡la palabra empeñada!.
Pero necesitan recordarle que tiene esa deuda y que se está viendo mal que en la agonía de su administración, no esté cumpliendo con ese compromiso que por su propia iniciativa contrajo con los sanfernandenses, que bien puede saldar la próxima semana, en que –otra vez- de acuerdo a sus palabras, mencionó que estará en Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo.
Aquí hay muchas cosas que la gente puede decirle, desde agradecimientos por los apoyos sociales, halagos por las políticas públicas implementadas en su gobierno, el combate a la corrupción, también darle quejas en persona del mal trabajo de los servidores de la nación y elementalmente, pedirle soluciones a problemáticas muy sentidas, que aquí se padecen.
Pero si no viene a San Fernando, no habrá comunicación ni dialogo con la sociedad local, lo que sería lastimoso, sobre todo, considerando que dio su palabra de regresar a este lugar, una vez ataviado con la investidura presidencial.
También sería triste que por esta omisión, parte de sus fieles seguidores, pudieran pensar que le tiene poco aprecio a su propia palabra.






