Mucho menos para fiestas, en estos momentos lo más importante es comportarse de manera sensata y actuar con la prudencia que exigen los tiempos, pensando en que todos tenemos que estar bien.
Comento esto porque se han dejado sentir comentarios sobre festejos tradicionales que no se han realizado en San Fernando, relacionados con fechas emotivas del calendario nacional como El Día de las Madres y El Día del Maestro, que desde hace muchos años, se festejan el 10 y 15 de mayo, respectivamente.
Me refiero a eventos masivos que por costumbre se efectúan como parte de una cultura popular que tiene su origen en el reconocimiento social que merecen las jefas de familia y quienes tienen a su cargo la importante tarea de enseñar y empujar el desarrollo de las nuevas generaciones.
Esta vez, igual que en años recientes por el mismo motivo de la inseguridad y después por la pandemia del Coronavirus, no hubo celebraciones, porque siempre será más importante cuidar la integridad de las personas, no exponiéndolas a eventos colectivos, donde se pueden desatar situaciones de riesgo difíciles de controlar.
En esas condiciones no tiene caso hacer fiestas que pueden terminar mal, sería una irresponsabilidad promoverlas o llevarlas a cabo; lo que está ocurriendo pasará y habrá tiempo para cualquier clase de festejos, pero en estos momentos, lo más básico es cuidarnos todos, de la forma como ya sabemos.
Porque las experiencias que nos han dejado las guerras recientes, nos han permitido establecer manuales personalizados para mantenernos fuera de peligro y que nuestras familias también permanezcan a salvo.
La situación no está como para pensar en fiestas colectivas, sino para seguir protocolos de seguridad personal que por exagerados que nos parezcan, nunca van a ser suficientes cuando se trata de cuidar a nuestras familias y nosotros mismos.
Esperamos que esta cresta de violencia pase pronto y que podamos volver a nuestras actividades de rutina sin el miedo o la incertidumbre de salir a la calle y no saber si habrá un regreso seguro a casa o como terminará el día; es lo que más queremos todos y seguramente… ¡así será!.





