Pese a los exhortos y hasta infracciones que las autoridades de vialidad han realizado contra conductores de motocicletas que no cumplen con las medidas de seguridad, estos siguen violando las normas de tránsito, con riesgo de su propia integridad física y hasta de sus vidas.
Es común ver por todos los rumbos de la ciudad, en su mayoría adolescentes y jóvenes que tripulan este tipo de unidades motrices de dos ruedas sin casco, sin luces, con los frenos y otras partes del sistema en malas condiciones.
Otra grave anomalía que cometen los motociclistas es traer sobre los vehículos acompañantes que tampoco se encuentran protegidos con cascos y demás accesorios de uso obligatorio, para protección de las mismas personas.
Se dan casos donde viaja el conductor, su esposa y hasta dos hijos menores que apenas caben en el asiento, lo que representa un grave riesgo por la dificultad de maniobra para el conductor en caso de un viraje brusco, o al ser embestido por otro vehículo, situación que ocurre con frecuencia en la ciudad.
Pese a que los tripulantes de las motocicletas siempre llevan la peor parte siguen sin atender las recomendaciones de la Dirección de Tránsito Municipal, donde los conminan a utilizar casco protector, traer luces y frenos en buen estado, así como a no exceder la capacidad de carga de las unidades ligeras en que se movilizan.






