Ayer el Gobernador de Tamaulipas AMÉRICO VILLARREAL ANAYA rindió ante el Congreso de Tamaulipas, el informe concerniente a los primeros cinco meses y medio de su administración al frente de los poderes del estado y mas tarde, al mediodía emitió un mensaje a los tamaulipecos desde el salón Polyforum.
Hubo quienes manifestaron extrañeza por la fecha en que se rindió el primer informe, porque de acuerdo a la costumbre de muchos años, suponían que el evento estatal, tendría que llevarse a cabo, al año de haber iniciado la administración.
Les pasó por “boba” los dos últimos informes del ex Gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA que fueron rendidos en marzo, después de reformar las leyes del estado; eran los tiempos en que se hablaba del desafuero y se decía que se iba a ir del gobierno para evitar ser apresado, por delitos que desde entonces le imputaban.
Pero para el grueso de los tamaulipecos que mas que a la política se dedican a sus familias y sus empleos, esa situación les pasó por alto y apenas ayer, se enteraron que el informe sería a mediados de marzo.
Y es de mencionar que no hubo anuncios espectaculares, el mandatario tamaulipeco habló con realismo de la situación del estado, no faltó “un coscorrón” a los que se fueron y aprovechó para hablar de los tiempos buenos que vienen, con el respaldo del Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
En la víspera de la ceremonia de ayer, se aventuraban cambios en áreas importantes de la administración, como parte de un ajuste normal, propio de otros gobiernos estatales, que unos a los tres y otros a los seis meses, le dieron sacudidas a la nómina para echar a tierra lo inservible.
Si la costumbre se mantiene, será en los días siguientes cuando vengan algunos cambios en el equipo Americanista, aunque de acuerdo a la dinámica de la administración no hay a la vista funcionarios culpables de conflictos o irresponsables en el desempeño de sus deberes, más bien, hay quienes se encuentran acotados en sus márgenes de maniobra, que reflejan un ejercicio del poder a puño cerrado.
El poder se ejerce, no se comparte, reza conocido axioma de la filosofía popular y eso es lo que se está viendo en Tamaulipas, en los primeros meses de la nueva administración estatal.






