Carniceros de San Fernando dijeron que en la temporada de cuaresma, cada año se resiente el descenso en la venta de carnes rojas, ya que por motivos religiosos, buen porcentaje de la población no consume este tipo de alimentos.
Generalmente durante los días jueves y viernes de la semanas que abarca la cuaresma, un segmento importante de consumidores se abstienen de consumir carne de res y cerdo principalmente, con lo que las ventas disminuyen.
Entonces aumenta la demanda de aves y mariscos principalmente, así como de algunos vegetales que la población ingiere para no comer carnes rojas y de esta manera mantenerse fieles a sus creencias religiosas.
Aunque también muchas personas que inclusive son católicos no respetan las costumbres ancestrales y si comen carne roja, lo que ayuda a que las ventas no se desplomen por completo, aunque se resiente una disminución en las ventas de las carnicerías.
La cuaresma tiene una duración de 40 días, casi seis semanas en que los tablajeros venderán menos carnes rojas debido al consumo de pollo, pescados y mariscos, situación que no sorprende porque es típico de cada año y los comerciantes se encuentran preparados para hacer frente a ese periodo de menos ventas.






