Ante la inminencia de las elecciones extraordinarias para senador en Tamaulipas que tendrán lugar el próximo 19 de febrero –en dos semanas más- están de moda las encuestas o sondeos de opinión, para tratar de establecer el rumbo de las preferencias electorales.
Esta mañana por ejemplo, recibí llamada en mi teléfono celular de un número de Cd. Victoria (8343212050), donde una voz femenina me dijo que se estaba realizando una encuesta sobre las elecciones del 19 de febrero, dándome la opción de votar por la candidata de la alianza PAN, PRI, PRD IMELDA SAN MIGUEL SÁNCHEZ y su compañera de fórmula pulsando el número 1, por la coalición MORENA-PT, cuyo candidato propietario es JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL con el 2 ó por MANUEL MUÑOZ CANO del PVEM, a quien la encuestadora asignó el digito 3 del teclado.
La encuesta fue demasiado exprés, con una sola pregunta, ni siquiera el porqué o alguna opinión para justificar la intención del voto; fue un cuestionamiento de rompe y rasga.
En los últimos días se han difundido también tendencias mostradas por casas encuestadoras, donde le conceden el triunfo determinante a JR de la coalición “Juntos Hacemos Historia”, -como si fuera tan difícil saber quién va a ganar la próxima elección- y de manera inverosímil, el segundo lugar se lo pronostican al candidato del Partido Verde, dejando muy atrás a la señora IMELDA SAN MIGUEL SÁNCHEZ del PAN..
Da la impresión que el PAN no está gobernando en 28 de los 43 municipios de Tamaulipas y que obviamente, no tiene una estructura, lo cual no es creíble desde ningún punto de vista.
A menos que todos los responsables políticos de los municipios panistas ya estén convencidos que les conviene aliarse con el gobierno de la Cuarta Transformación y en los hechos, estén decididos a ser parte de la nueva historia, es decir utilizar la demostración de inteligencia humana en su máxima expresión, al reconocer los tiempos y saber adaptarse a los cambios… ¡para no sucumbir!. Aunque coloquialmente le llaman “entregar en mazorca”.
Visto así, MANUEL MUÑOZ podría tener el segundo lugar dentro de las desangeladas votaciones que se encuentran en puerta y sería el preludio de la inhumación del PAN en Tamaulipas, rumbo a las elecciones concurrentes de junio del año próximo, en que se elegirá un nuevo Presidente de México, senadores, diputados federales y en el caso de Tamaulipas, Ayuntamientos y diputados locales.
Recuerdo que antes del inicio del proceso para la elección extraordinaria, colmilludos militantes del PAN opinaron sobre la conveniencia de no registrar candidato, para no exponerse precisamente, a un desastre como el que se mira venir el 19 de febrero y concentrar toda su energía rumbo al 2024, lo que habría sido bastante más conveniente, o al menos habría retrasado la debacle panista en Tamaulipas, en los términos que se visualizan.
Pero está visto que al PAN le falta CABEZA, porque dirigente estatal prácticamente no tiene y en esas condiciones va dando tumbos rumbo al panteón de la historia, en un estado donde actuó de manera pésima, para beneficio de un grupúsculo encabezado por el gobernador anterior, su familia y un reducido círculo de cómplices; por eso abajo, nadie siente lealtad ni compromiso de seguir apoyando las instrucciones que les bajan a través de lo que resta de una servidumbre “azul”, que también se siente ser parte de una aristocracia política en extinción.






