Desde el inicio de las campañas políticas en el proceso extraordinario para elegir en Tamaulipas un nuevo senador, que arrancaron en los últimos días de diciembre anterior, dio inicio también lo que se denomina “veda electoral”, que tiene que ver con la suspensión de información sobre eventos oficiales, que puedan ser considerados como inductores del voto ciudadano.
De acuerdo a esta norma que se encuentra vigente, los servidores públicos deberán abstenerse de emitir declaraciones y boletines sobre la trascendencia de las acciones que realizan, es decir que mientras duren las campañas y pasan las votaciones, tienen que mantener el recato que la misma norma les exige.
Lo anterior sin detrimento del trabajo que tienen que seguir haciendo como parte de sus obligaciones –no confundir- y sobre todo, sin dejar de llevar los beneficios sociales a la población, habida cuenta que no se trata de perjudicar a los ciudadanos, sino solamente de evitar anuncios oficiales que influyan en el ánimo de los votantes.
Le comento esto, porque veo por ahí a funcionarios estatales que obviamente no están enterados de lo que significa la instrucción oficial, que traje implícitas sanciones contra los servidores públicos que incurran en el desliz.
Se entiende que no lo hacen de mala fe o por tratar de pasarse de listos, sino que la mayoría son nuevos en las responsabilidades oficiales y no les bajaron la instrucción directa, aunque en las páginas de cada una de las secretarias, se hizo la anotación respectiva y hasta fueron cerradas, sino en el tema de transparencia, si en el de información.
La veda electoral informativa tampoco coarta el derecho a la información y la libertad de expresión; si se realiza una ceremonia pública y un reportero llega, toma fotos, datos y elabora la nota, no existe ninguna violación a la norma.
Además, la prohibición no reza para temas relacionados con asuntos de salud, protección civil y educación, donde los funcionarios pueden dar a conocer a través de los medios y sus propias páginas, la información que consideren pertinente, sin que sea motivo de sanción.
En las próximas semanas y hasta la elección del 19 de febrero, la información oficial se verá reducida de manera considerable, pero mientras que las obras y las acciones no se detengan, no pasará nada, habida cuenta que la difusión se va a recuperar una vez que los tamaulipecos hayan ejercido en las urnas el sagrado derecho al voto.






