El primero de diciembre inició la tercera fase de otra fastidiosa veda de lisa en aguas de la laguna madre y terminará el 31 del de este mismo mes, sin que hasta el momento se tengan conocimiento de violaciones a la disposición emitida por la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura–CONAPESCA-.
Esta acción fue instrumentada para cumplir con lo establecido y publicado en el Diario Oficial de la Federación, al igual que dos vedas más que se aplicaron en meses anteriores del año y que ya están agotando la paciencia de los pescadores lagunarios, al surtir efectos totales por más de 120 días, prácticamente un tercio del año.
La medida tiene como finalidad realizar una explotación racional de este producto pesquero, para que pueda continuar convertido en uno de los principales ingresos de los pescadores, quienes consideran que cuatro meses de veda en un año es mucho tiempo.
Al momento no se han detectado pescadores violando la prohibición, lo que permite la recuperación de esta especie de escama, que aunque de bajo valor comercial, constituye una mitigación para quienes se dedican a la extracción de productores pesqueros del vaso lacustre, que en los meses de febrero, septiembre, octubre parte de noviembre y todo diciembre son sometidas a vedas oficiales.
Durante esta y las vedas pasadas, de camarón y otras especies del mar, han sido respetadas por los pescadores, lo que se demuestra con la ausencia de infracciones, aunque estos demandan más estudios para actualizar los criterios de CONAPESCA, que permitan reactivar la pesca comercial, considerando que el cambio climático ha movido factores ambientales que tienen efecto en los movimientos de las especies que habitan en las aguas de la laguna madre.






