Ha sido un honor tenerlo en Tamaulipas por segunda ocasión en el mismo mes y más aún, por traer a su gabinete, para que junto al Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA comenzar con la reconstrucción de un estado que en los últimos seis años se vio afectado por una serie de calamidades prohijadas al amparo del poder oficial, del abuso y la impunidad.
Esta visita del Presidente de México ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR es una distinción, porque refleja empatía y compromiso con los tamaulipecos, que gustosos confirman que en la armonía de criterios, el respeto y la definición de objetivos, siempre han sido y será posible avanzar sobre los escollos y las espinas.
Tamaulipas es un estado que lo tiene todo, que lo único que le ha faltado es un buen chofer para conducirlo hasta un sitio donde sus potencialidades puedan ser aprovechadas por todos los hombres y las mujeres que desean un futuro mejor.
Ayer y hoy escuchamos frases alentadoras para los tamaulipecos, que garantizan que el progreso va a entrar por los cuatro puntos cardinales, que el respeto a las familias y las oportunidades para todos forman parte del catálogo que el Gobierno Federal va a aterrizar en el estado, en esa conjunción de esfuerzos que se va a reflejar en el bienestar común.
Sobre los anuncios que se hicieron estaremos hablando en los días siguientes, pero esta vez, lo que hay que comentar es el beneplácito de los tamaulipecos por la visita presidencial, donde AMLO no dejó pasar la oportunidad de hablar de la corrupción, a la que definió como “una peste”, que le ha hecho mucho daño a México.
También dijo además de echarle muchas flores al Gobernador AMÉRICO VILLARREAL, que seguirá visitando a Tamaulipas y generando condiciones para el progreso, con un mensaje que no se compara con el de ningún ex Presidente de la Republica, durante las ocasiones que estuvieron en el estado.
Cuando un Presidente viene con las manos llenas y con las mejores frases de apoyo, hay que agradecer esas visitas y corresponder a ese respaldo, trabajando en la unidad para que los anhelos sociales se conviertan en realidades, ratificando la convicción de un estado libre y laborioso, que está dispuesto a dar su mejor esfuerzo por lograr la paz y el desarrollo social, que por diversas causas se perdieron en los últimos años.
Regrese pronto señor Presidente. ¡Tamaulipas es su casa!.






